Tras un tiempo ausentes por motivos laborales y académicos hemos vuelto a la carga. Sentimos no poder dedicar tanto tiempo como nos gustaría a la página, pero aquí estamos de nuevo.

Esta nueva entrega refleja la opinión la parte bottom de la relación y es, más bien, una crítica a la falta de protocolo y de educación de algunas personas dentro de este mundo. No todas, ni mucho menos.

Llevamos un tiempo pensando en escribir sobre el poco respeto que se tiene a la parte bottom por parte de determinadas personas, simplemente por el mero hecho de elegir ese rol. Cuando alguien acepta entregar su sumisión a un Top, no tiene por que responder ante expectativas, órdenes, mandatos, etc. de nadie más que de su Amo y Dueño.

Mi Amo y yo tenemos sendos perfiles en una conocida red social del ámbito BDSM, donde se registra gente con todo tipo de gustos, aficiones, roles, perversiones, fetichismos y donde en teoría uno decide qué rol jugar y cómo.  Desde este blog decimos ¡viva la diversidad! No obstante, mi perfil está hecho a medida de cómo mi Dueño me lo ha ordenado.

No tengo foto de perfil de mi persona, tengo una breve descripción de lo que me gusta y en el primer párrafo hay un escrito bonito donde queda constancia de que el perfil está controlado por Él. Se explica claramente que no acepto solicitudes de desconocidos y los mensajes que se envíen deben pasar por el filtro de mi Amo.

Supongo que como suele pasarle a otras sumisas, me siguen llegando mensajes de tipos desconocidos de diverso pelaje. El fin siempre es el mismo. Unos me hacen proposiciones, con más o menos gracia, y otros directamente dicen barbaridades. Y yo me pregunto, entonces, ¿qué pinta mi Amo en todo esto? Para mí, todo, claro está. Pero ¿no debería respetar cualquier usuario lo que dice claramente mi perfil?

Cada uno, como ya he dicho anteriormente, juega cómo quiere en este mundo. Esto es muy respetable y nadie lo pone en duda. Pero, si yo te respeto a ti, ¿por qué no puedes respetarme tú a mí? Y, sobre todo, ¿por qué no puedes respetar mi relación?

Me parece muy correcto que a esta gente de la que se habla les guste el sexo kinky, que les de igual el protocolo en su vida personal, que les guste que les cedan otras sumisas/esclavas, que su manera de tirar la caña sea a través de mensajes en redes sociales, pero ¿se molestan en leer el perfil de la gente a quien le van a mandar un mensaje? Y si lo leen… ¿por qué se pasan el perfil por el forro?

Sí, esto es una falta de respeto y una falta de protocolo brutal. Ser bienvenido en los ambientes BDSM no significa que esto sea jauja y que cada uno pueda hacer lo que le dé la gana. Hay una serie de reglas que cumplir. Y no hablo de ir en cuero y látex, sino de reglas de respeto hacia todas las partes. Yo puedo querer sentirme un objeto y un juguete, pero sólo con mi Amo, que es el que me da la confianza y la seguridad de poder abandonarme a estos sentimientos que surgen gracias a un nivel de complicidad y entendimiento que se ha trabajado durante mucho tiempo.

Hasta aquí esta breve entrega. Sé de muchas sumisas que sufren estos mensajes impertinentes y a veces de un gusto muy cuestionable. A mí me cuesta a veces no contestar de una manera poco educada. ¿Habéis recibido avalanchas de mensajes de este tipo? ¿De verdad funcionan?

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